Escrito por: Rosaura Méndez
Escuela para Singles nació de la vida práctica y de la investigación universitaria. Es producto de mi experiencia como docente, investigadora del comportamiento organizacional y empresaria; así como también de mi propias vivencias como single en varios períodos de mi vida.
Durante muchos años, como profesora titular de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador de Venezuela, formé parte de grupos de investigación donde se fomentaban cambios planeados en organizaciones escolares y comunitarias, con todo lo que ello implica: formación de equipos de trabajo, identificación de roles, cambios planeados en sectores y grupos determinados y formación de líderes. En todos los casos se hacía énfasis en la caracterización de comportamientos personales, grupales y organizacionales y su relación con el aprendizaje, logros de metas y el bienestar laboral y personal.
Luego de mi trabajo en la universidad tuve la oportunidad de dirigir mi propia empresa. Fue la oportunidad de aplicar lo que había aprendido y asumir el riesgo de sus consecuencias: podía tener éxito o perder mi dinero. Centré mi atención en dos cosas: (1) El estudio del comportamientos de los trabajadores en relación a la cultura organizacional que quería fomentar; y (2) Enseñar a las personas a observarse cómo hacían su trabajo y las consecuencias que eso para ellos y para la empresa. Ya la empresa tiene once años y ha podido sobrevivir a crisis económicas y sociales en Venezuela.
En ese camino, tratando de orientar a alumnos para que mejoraran su rendimiento académico en mi asignatura (Cálculo, investigación, otros), de asesorar personas de comunidades y al solucionar problemas con trabajadores en la empresa, he observado muchas situaciones personales y grupales que afectan a las personas y a las organizaciones.
Los problemas más frecuentes y con mayor impacto en la tranquilidad personal y en el desempeño estudiantil y laboral son los relacionados con las relaciones personales de tipo romántico. Las personas que tienen problemas familiares, de parejas (divorcios, separaciones, indecisiones sobre casarse o seguir soltero, presión social para tener pareja o hijos), tarde o temprano, ven afectados su salud, tranquilidad, razonamiento, concentración y atención, lo cual repercute en el seguimiento de sus rutinas y metas tanto personales como laborales. Lo detecté en mis estudiantes, en mis empleados, en amigos, en mi misma y hasta, sin querer, en desconocidos que me contaban cosas personales durante viajes y conversaciones en encuentro casuales.
Los conflictos que me mostraron esos casos, están frecuentemente relacionados con la vida familiar, conveniencia de vivir solo (a) o en pareja, miedo a la soledad y al fracaso como pareja. Éstos conflictos suelen prolongarse en el tiempo ya que, generalmente, se posponen las decisiones afectando la vida de quien lo sufre y, en muchos casos, la de sus allegados.En respuesta, las personas intentan solucionar sus problemas; generalmente, tal como lo hice yo misma, recurriéndose a confidentes, amigos o familiares y, algunas veces, a ayuda profesional.
Recuerdo que una amiga, observando a dos amigas hablar de sus maridos, comento: » Ustedes dos son como camiones, vienen llenas de pensamientos torturantes de lo que viven con sus esposos, hablan y hablan, se descargan…luego se van a sus casa y se cargan otra vez…y la próxima semana se repite la misma historia…a ver si solucionan eso de una vez, o se volverán locas». Esta y muchas historias repetitivas, terminan haciendo que muchas personas vivamos en una montaña rusa emocional, con consecuencias negativas para el trabajo, las relaciones con otras personas y para la salud.
Así, progresivamente, al participar como asesora informal de alumnos, empleados y amigos, para la resolución de conflictos «amorosos», fui pasando de simples conversaciones a la aplicación de mis estudios de comportamiento a la solución de los problemas de relaciones. Se fueron propiciando intencionalmente conversaciones que generara reflexión, análisis del comportamiento propio y toma de decisiones para cambiar intencionalmente los comportamientos. Mientras más organizada se hacía la reflexión y el análisis personal, aplicando técnicas propias de la investigación acción y teorías de comportamiento, los resultados fueron más rápidos, se afrontaban más efectivamente las situaciones existentes y la vida de las personas atendidas cambiaba positivamente.
Dicho procedimiento para el crecimiento personal, se formalizó y se validó su utilidad para prevenir conflictos de relaciones entre personas, durante mis estudios de Máster de Mediación en Universidad de Cádiz, España en 2016. El nombre dado es Método Pelié (Personas Libres y Exitosas) y su fin es ayudar a las personas a organizar sus vidas de forma más coherente con sus principios personales.
Adicionalmente, con el asesoramiento de expertos de la Universidad de Cádiz como el Trabajo final del Master Creación de Empresas, Nuevos Negocios y Proyectos innovadores, nace la Escuela para Singles. con la misión de Entrenar de forma exclusiva a personas singles para dejar de practicar aquello que les perjudica, afirmar buenas rutinas de vida y estar conscientes de que su felicidad depende de su propio comportamiento ante ellos mismos y ante los demás, así como de su participación responsable en entornos saludables a su alrededor que le brinden las mayores oportunidades para sentirse bien consigo mismo y con su entorno social. Se ofrece formación en las áreas de: Amor, Salud, Dinero y Uso del Tiempo. Se han iniciado las actividades por el área de Amor y progresivamente se darán servicios en las demás especialidades.
